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Sala de prensa

27/02/2018 16:00

282 jóvenes de Manos a la Paz aportarán con su creatividad, compromiso y responsabilidad a los territorios más afectados por el conflicto en Colombia

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• Estos jóvenes provenientes de los departamentos de Antioquia, Atlántico, Bolívar, Caquetá, Cauca, Cesar, Chocó, Córdoba, Cundinamarca, Huila, La Guajira, Meta, Nariño, Norte de Santander, Quindío, Risaralda, Santander, Sucre, Tolima y Valle del Cauca, realizarán su práctica profesional al servicio de 72 de los municipios más afectados por el conflicto armado en Colombia.

• Se postularon 5.088 estudiantes a nivel nacional, de los cuales 1661 llegaron hasta la fase de taller de selección y entrevista, de este grupo de aspirantes se preseleccionaron 500 para finalmente elegir los jóvenes de esta nueva generación. Los jóvenes empezarán su práctica profesional en territorio desde el 5 de marzo y estarán en los municipios asignados durante cinco meses.

Bogotá, febrero 27 de 2018. La ciudad de Bogotá recibió a cerca de 300 jóvenes que hacen parte de la quinta generación del Programa Manos a la Paz, un proyecto que en palabras de Pablo Ruiz, director de País del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo -PNUD-, “es un proyecto de servicio ciudadano que transforma comunidades y vidas”.

Estos jóvenes provenientes de los departamentos de Antioquia, Atlántico, Bolívar, Caquetá, Cauca, Cesar, Chocó, Córdoba, Cundinamarca, Huila, La Guajira, Meta, Nariño, Norte de Santander, Quindío, Risaralda, Santander, Sucre, Tolima y Valle del Cauca, realizarán su práctica profesional al servicio de 72 de los municipios más afectados por el conflicto armado en Colombia.

Para Rafael Pardo, Alto Consejero para el Posconflicto, “Manos a la Paz es un programa que podemos ver en tres aspectos: el efecto que genera en ustedes, el efecto que se genera en las comunidades a las que ustedes van a ir a trabajar y tercero, el efecto que se genera en las universidades de las que ustedes provienen”, refiriéndose a cómo este programa le cambia la perspectiva a los estudiantes de 48 instituciones educativas que decidieron adquirir experiencia y conocimiento aprendiendo y trabajando en municipios que fueron priorizados dentro de los Programas de Desarrollo con Enfoque Territorial, PDETs.

Por su parte, la Embajadora de la Unión Europea en Colombia, Patricia Llombart, también compartió un espacio con estos jóvenes de la quinta generación que está conformada por 282 practicantes, de los cuales 162 son mujeres y 120 hombres. El Programa cuenta con practicantes de 55 programas académicos, los cuales van en representación de 48 universidades del país. Llombart, agradeció la energía con la que se había encontrado en este grupo de jóvenes y agregó que “ustedes son jóvenes admirables, porque tienen coraje y valentía al salir de la zona de confort, y a descubrir algo ajeno en poblaciones que no conocen, con el propósito de contribuir a la construcción de la paz en Colombia”.

Municipios como María la Baja, Montañita, El Tambo, Istmina, Chaparral, que hacen parte de 72 de los 170 municipios priorizados, contarán con esta quinta generación de jóvenes de Manos a la Paz, que aportarán con su creatividad, compromiso y responsabilidad a estos territorios que se caracterizan por tener altos niveles de pobreza, en particular pobreza extrema y de necesidades insatisfechas; alto grado de afectación derivado del conflicto; notable debilidad de la institucionalidad administrativa y de la capacidad de gestión; y presencia de cultivos ilícitos y otras economías ilegítimas.

Para Evis Malory, del municipio Medio San Juan, Chocó, y estudiante de trabajo social que fue asignada al municipio de Remedios, Antioquia, “teniendo en cuenta que Colombia ha sido golpeada por el conflicto, hay gente que desconfía mucho y tiene mucho temor, pero podemos ofrecerle una manera diferente de ver la vida. Quiero aportar desde mi conocimiento lo que sé y ofrecer toda la ayuda que pueda, además de llevar la alegría de mi departamento.”

Por su parte, Liliana Caballero, directora de Función Pública, expresó su satisfacción por "contar con jóvenes que han trabajado para la paz y que pueden enamorarse de lo público con su vinculación al programa Estado Joven, que ha logrado disponer 6 mil plazas de práctica a nivel nacional para los estudiantes universitarios".

Esta estrategia, agrega la directora de Función Pública, es acorde con la labor desplegada por su entidad "que se la ha jugado por la paz, con los ejercicios de pedagogía ante los servidores públicos y las actividades en territorios afectados por el conflicto armado".

Cabe señalar que se postularon 5.088 estudiantes a nivel nacional, de los cuales 1661 llegaron hasta la fase de taller de selección y entrevista, de este grupo de aspirantes se preseleccionaron 500 para finalmente elegir los jóvenes de esta nueva generación. Los jóvenes empezarán su práctica profesional el 5 de marzo y estarán en los municipios asignados durante cinco meses.

Sobre Manos a la Paz y Estado Joven

Manos a la Paz es una iniciativa de la Alta Consejería Presidencial para el Posconflicto, implementada por el PNUD, que ofrece a estudiantes universitarios, que estén finalizando su pregrado, la posibilidad de realizar un semestre de práctica o pasantía al servicio de comunidades en las regiones del país que fueron más afectadas por el conflicto armado, enfocando sus esfuerzos en consolidar la paz territorial y el desarrollo sostenible.

El programa ha recibido financiamiento del PNUD, del Fondo Multidonante de las Naciones Unidas para el Posconflicto en Colombia y, actualmente, cuenta con apoyo financiero de la Unión Europea y el Consejo Británico en Colombia.

La articulación entre Estado Joven y Manos a la Paz permite que esta quinta generación de practicantes inicie su vida profesional en el ejercicio de lo público, ofreciendo sus primeros servicios en beneficio de los territorios que fueron más afectados por el conflicto armado.

Esta iniciativa es además una estrategia para fortalecer el desempeño institucional y la construcción de capacidades para la paz en más municipios priorizados por el posconflicto, a través de jóvenes talentos con altos estándares de formación académica y vocación hacia el servicio público.