Este es el sitio de archivo,
para información actualizada por favor visite www.portalparalapaz.gov.co
Alta Consejería para el Posconflicto, Derechos Humanos y Seguridad
Skip Navigation LinksPOSCONFLICTO > Sala de prensa > Noticias > 2018 > Sustitución de cultivos: llegó la hora del cacao

Sala de prensa

18/04/2018 11:00

Sustitución de cultivos: llegó la hora del cacao

El cacao, un producto alimenticio de origen americano, consumido hace 3 mil años por las tribus mayas y olmecas, emerge hoy como alternativa para la sustitución de cultivos ilícitos en Colombia en un proceso que permitirá a miles de familias afectadas por el conflicto armado mejorar sus condiciones de vida y participar de una economía legal.

Ese proceso ya está en marcha, tiene sabor y futuro. Se trata de personas que dejan atrás los recuerdos de la violencia y las herencias del abandono estatal, para iniciar actividades apoyadas por el Estado a través de la Dirección de Sustitución de Cultivos Ilícitos, despacho de la Alta Consejería para el Posconflicto, y otras entidades que llevan progreso y desarrollo al territorio.

Más de cuatro millones de plántulas de cacao marcan el comienzo de la apuesta por el cambio, con un producto de alta calidad, competitivo en los mercados internacionales y la garantía de que, con un modelo agroforestal, asistencia técnica, redes de mercadeo y fuentes de financiación, el cultivo de la hoja de coca empieza a ser asunto del pasado.

El cultivo de cacao es rentable y amable con la naturaleza

En Wérima, territorio del Vichada, con exuberante riqueza natural, Roberto Casallas, colono de toda la vida, da fe de las bondades que representa pertenecer hoy a la economía legal a partir del cultivo de cacao. Allí, los campesinos, el sector privado y la Fuerza Aérea Colombiana desarrollaron acciones que hoy son la base para que la sustitución de cultivos pueda replicarse exitosamente a través del cacao. Su historia condensa la de miles de compatriotas sin oportunidades, castigados por el conflicto.

Roberto vivió su juventud en las épocas del “triángulo de la coca”, el emporio criminal del narcotraficante Carlos Ledher. Eran tiempos en que el patrón comercial era la base de coca, no valían los billetes del Banco de la República, los alimentos costaban una fortuna porque no se “cultivaba nada para comer”, imperaba la violencia y la ley del más fuerte, y, por ejemplo, el plátano lo importaban desde Ecuador, a centenares de kilómetros de distancia.

Se estima que una hectárea de cacao produce 1.500 kilos anuales del producto

 

Vivero móvil de cacao en la vereda Gurinam, municipio de Briceño (Antioquia)

“Pero por fortuna nos llegó la hora del cacao”, asegura, al enterarse de que a través del Programa Nacional Integral de Sustitución Voluntaria de Cultivos de Uso Ilícito (PNIS), están en marcha en Guaviare, Antioquia, Caquetá, Nariño, Meta, Norte de Santander y Putumayo, acciones para sembrar en el corto plazo casi 4 millones de plántulas de cacao, de alta calidad, que van a transformar muchas vidas.

Roberto les comenta siempre a sus amigos que la cultura de la economía legal le retornó la paz y le sembró el camino de oportunidades.

De la mano de tan cotizado producto, con el que simultáneamente se siembra ají, plátano, yuca o maíz, están en camino la asistencia técnica, el apoyo financiero, la apertura de mercados y paulatinamente, el acceso a los servicios y los beneficios relacionados con salud, educación, recreación e incluso, la generación de oportunidades en un mercado laboral. Más de 311 profesionales están hoy vinculados al PNIS, para procesos de asistencia técnica en el territorio.

El punto 4 del acuerdo de paz con las FARC establece la ejecución de proyectos para cultivos de ingreso rápido y planes de largo plazo, que harán sostenible en el tiempo este cambio de cultura hacia la legalidad. Por eso es tan importante avanzar con el cacao, que requiere pasos exigentes como el montaje de los viveros.

“Este es un proceso ganador que no tiene reversa: el éxito de la sustitución de cultivos ilícitos es el fracaso de quienes pretenden heredar las rentas ilegales que tanto daño han causado al sector rural en Colombia”, señala Eduardo Diaz, director de Sustitución de Cultivos ilícitos, despacho de la Alta Consejería para el Posconflicto.

“Con el apoyo de FEDECACAO, se puso en marcha de noviembre de 2017 un convenio para fomentar el cultivo de cacao, que ha recibido gran acogida por lo que representa no solo abandonar la ilegalidad, sino aceptar las condiciones de una nueva vida con el apoyo del gobierno y del sector privado”, sostiene Diaz.

El cacao es rentable. Está de moda en el mundo y a diario aumenta la demanda de un producto que se cotiza en bolsas internacionales y tiene amplios canales de comercialización. Del total de la producción mundial, solo el 5% tiene la categoría llamada de sabor y aroma Premium, por su alta calidad. Ese es el cacao que se está produciendo en Colombia.

En 2017, el país produjo 60.535 toneladas de cacao. Casi 12 mil toneladas fueron exportadas, según Eduard Baquero, presidente ejecutivo de la Federación Nacional de Cacaoteros.

Hace algunos meses, el residente Juan Manuel Santos dijo en Floridablanca, Santander, que “la paz huele y sabe a cacao”, y hoy, muchos habitantes que dependían del cultivo de coca, sienten cómo se transforman sus vidas.

En 2017 Colombia exportó 12 mil toneladas de cacao de alta calidad

Aquí, la asistencia técnica juega el papel clave. La capacitación se ofrece a la comunidad por grupos de 25 productores durante siete meses, con selección y adecuación del terreno, desarrollos de requerimiento del cultivo, manejo de viveros de cacao, siembra, poda de planeación y manejo de plagas y enfermedades. Además, las familias realizan giras técnicas a zonas donde actualmente hay programas exitosos de producción y conocen de voz de los propios campesinos, las bondades de su experiencia.

El cacao permite asociarle un componente de seguridad alimentaria; es un producto que aglutina a la familia y que es amigable con el medio ambiente. Un árbol da dos cosechas al año. Una hectárea de cacao puede producir hasta 2.000 kilos anuales.

En Vichada, con el apoyo de la Fuerza Aérea y de entidades privadas como CasaLuker, el cacao por coca ya es una realidad. El triángulo de la coca se llama ahora el triángulo del cacao, e incluye, en el territorio del municipio de Cumaribo, Vichada, el más extenso del país (74 mil kilómetros cuadrados), los corregimientos de Wérima, Chupave y Puerto Príncipe, donde 266 campesinos respiran un presente y un futuro diferentes.

El trabajo empieza en grande

 

Vivero móvil de cacao en el municipio do Uribe (Meta).

En La Julia, jurisdicción del municipio de La Uribe, Meta, emblema del conflicto durante años por la presencia permanente de las Farc, ya fue instalado un vivero con 50 mil plántulas de cacao y está el proceso el montaje de otro, con 50 mil plántulas.

“Aquí, mil 166 familias levantaron la hoja de coca. Solo dos no lo hicieron. Una de ellas porque se le dañó el tractor. En el país tenemos ya 68.228 familias vinculadas al programa de sustitución. Naciones Unidas ha certificado el levantamiento de 24.578 hectáreas de hoja de coca. Tenemos 21 mil familias bancarizadas. Vienen las ofertas públicas, las cooperativas, las cadenas de comercialización. Vamos a suministrar semillas de alta calidad, en principio para 6 mil familias. Estamos frente a una nueva historia”, agregó Eduardo Díaz.

Actualmente, en los 14 viveros de cacao construidos o en proceso de construcción, las inversiones superan los 10 mil millones de pesos. En Briceño, Antioquia, opera uno que tiene una amplia participación de jóvenes.

Con el apoyo de Fedecacao, se trabaja en 14 viveros de cacao en el país

Recientemente culminó en el Guaviare, un territorio de 54 mil kilómetros cuadrados, la fase de vinculación de cultivadores de coca y se dio paso a la etapa de desarrollo productivo y transformación del territorio.

En el municipio El Retorno, opera ya un vivero con 100 mil plántulas de cacao y 70 mil plántulas de sombrío, que ha vinculado inicialmente a más de 60 personas para su montaje y operación. Este es un proyecto piloto que se desarrolla con el apoyo de Fedecacao. El vivero está ubicado en la vereda Alto Jordán, a 10 minutos de El Retorno y a este se suman dos viveros más en Charras y Colinas, en los que se encuentran 400.000 plántulas de cacao y 280 mil plántulas de sombrío, de esta manera los tres viveros en el Guaviare tienen 850 mil plántulas, de las que 500.000 son de cacao.

El cacao es un cultivo que genera arraigo para la familia. Su rendimiento económico es de aproximadamente 30 años o más. Es ambiental y socialmente amigable. Hay campesinos que dicen, por ejemplo, en el Meta, en Guaviare, en Putumayo o en Antioquia, que no quieren regalos sino oportunidades. “Vamos a ser empresarios del campo”. Esa frase se repite, por fortuna, en otras regiones, donde las cosas ya están cambiando a la vista de todos.