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24/07/2018 14:00

“La sustitución de cultivos ha demostrado ser una estrategia exitosa”: Eduardo Diaz Uribe

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• En una primera visita de campo, la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, UNODC, verificó 49.031 hectáreas. En una segunda visita de campo certificó el levantamiento de 23.770 hectáreas de coca, 5.474 de ellas en el proceso de sustitución asistida por la fuerza pública.

• A la fecha, 47.910 familias vinculadas al programa de sustitución ya han recibido pagos. Al mismo tiempo, hay 25.505 familias y 425 técnicos en procesos de asistencia técnica integral, seguridad alimentaria y proyectos productivos.

Bogotá, 24 de julio de 2018.- “La sustitución de cultivos ilícitos en Colombia, derivada de los acuerdos de paz de La Habana, es una estrategia exitosa, apoyada en la palabra que han honrado más de 48.000 mil familias campesinas que ya arrancaron 24.000 hectáreas de hoja de coca, certificadas por Naciones Unidas”.

Así lo afirmó Eduardo Diaz Uribe, director del Programa Nacional Integral de Sustitución de Cultivos Ilícitos, PNIS, al comentar el informe de Naciones Unidas según el cual, a la fecha – sobre el terreno – hubo un cumplimiento del 91 % por parte de los campesinos que se comprometieron a levantar de raíz las matas de coca.

En una primera visita de campo, la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, UNODC, verificó 49.031 hectáreas. En una segunda visita de campo certificó el levantamiento de 23.770 hectáreas de coca, 5.474 de ellas en el proceso de sustitución asistida por la fuerza pública.

El proceso de sustitución asistida o sustitución con seguridad se aplica por las situaciones de orden público que generan las bandas del narcotráfico que amenazan y asesinan a líderes sociales porque ven afectadas sus rentas ilícitas.

Diaz Uribe reseñó que el PNIS registra 77 incidentes que incluyen ataques a líderes sociales, amenazas a civiles y funcionarios vinculados al programa y el bloqueo de misiones de verificación de Naciones Unidas.

Agregó que el proceso de sustitución ha priorizado en el territorio las zonas de mayor densidad de siembras de coca. “Se trata de una estrategia innovadora en Colombia, en la que ha primado el compromiso de las comunidades que ahora no solo levantan las matas de coca, sino que participan directamente en las decisiones sobre su futuro en una economía legal”.

Admitió que si bien no se cumplieron los términos previstos de alcanzar la cifra de 50.000 hectáreas sustituidas a mediados de año como se pretendía, esa meta se alcanzará en 14 meses, es decir, en agosto próximo. Se trata de una dinámica que transforma la vida del campo, donde miles de colombianos soportaron los rigores del conflicto armado y no sintieron la presencia del estado.

Mencionó además que el programa “Familias Guardabosques” erradicó 6 mil hectáreas en 8 años, cifra que, comparada con el programa de sustitución, demuestra las bondades de la estrategia. “Confío en que el próximo gobierno asimile la idea de que éste es el camino”, insistió.

Cabe recordar que 124.745 familias se acogieron colectivamente al PNIS desde mayo de 2017 a través de organizaciones, comités cívicos y juntas de acción comunal. Hoy el programa de sustitución avanza en 3.053 veredas de 52 municipios en 13 departamentos del territorio nacional.

“Los colombianos deben saber que se han seguido unos procedimientos rigurosos, pero no menos densos y extenuantes, que comprenden jornadas de información, socialización, registro, comparación de datos, cruces con el DANE, la Registraduría y el Sisbén, levantamiento de actas, firma de acuerdos y desplazamientos a zonas inhóspitas de la geografía colombiana, para garantizar una cobertura amplia de un programa innovador e incluyente”, dijo a su vez el Alto Consejero para el Posconflicto (E), Rodrigo Rivera.

Cabe mencionar que luego de desarrollarse una labor de identificaciones individuales, el Programa tiene un registro de 77.659 familias vinculadas que están sustituyendo o han sustituido la coca. Se incluyen 14.000 recolectores o antiguos raspachines, mil recolectores ya están trabajando en obras de interés comunitario, reparación ambiental, apoyo a propietarios que son adultos mayores y adecuación de escuelas y parques.

En algunas zonas, los recolectores también estudian en el SENA en cursos de acompañamiento psicosocial, emprendimiento, piscicultura, apicultura, manejo de recursos naturales y producción de material vegetal. A la fecha, 47.910 familias vinculadas al programa de sustitución ya han recibido pagos. Al mismo tiempo, hay 25.505 familias y 425 técnicos en procesos de asistencia técnica integral, seguridad alimentaria y proyectos productivos.

El Director del PNIS, Diaz Uribe hizo énfasis en que la asistencia técnica es clave porque determina el futuro sostenible de cada familia campesina, y no puede desarrollarse de manera apresurada, pues existen tiempos y criterios para tomar las mejores decisiones. De hecho, insistió, “resulta más fácil sustituir la coca que sembrar otro producto y garantizar los rendimientos, el mercadeo y la comercialización”.

“Es un reto que estamos afrontando. Vamos a contar con 860 técnicos en el territorio. Tenemos una bolsa de semillas de alta calidad para atender inicialmente a 6.000 familias. Hay 21.000 familias bancarizadas por el Banco Agrario, que tendrán acceso a servicios financieros. Están en marcha convenios con la Federación Nacional de Cafeteros y la Federación de Cacaoteros”, añadió.

“La sustitución merece una oportunidad. Los campesinos no quieren volver al pasado. 124.745 familias son una realidad en el cambio de visión sobre la ruralidad en el país. Debemos superar errores, fortalecer la asistencia técnica e impulsar los proyectos productivos”, concluyó Rodrigo Rivera, Alto Consejero para el Posconflicto (E).